La última víctima mortal de la violencia machista, minusválida, de 24 años y madre de cuatro hijos, sabía que corría peligro. El 27 de noviembre se plantó en el cuartel de la Guardia Civil de Porzuna (Ciudad Real) y denunció a su pareja por amenazas. De nada sirvió. E. M. K., 29 años, de profesión pastor y origen marroquí, fue absuelto. El magistrado de Ciudad Real que juzgó el caso lo dejó en libertad sin interponer medida de protección alguna, según confirmaron a Efe fuentes próximas a la mujer. En la noche del sábado, presuntamente la mató. Después, fue detenido.
Últimamente la presión "era diaria", las amenazas, el pan de cada día. Los vecinos confirman que la mujer advertía a quien quería oírla de que su situación "empeoraba cada vez más". Sus peores presagios se confirmaron en la noche del sábado. La pareja, que tenía dos hijos en común -los otros dos eran de una relación anterior de ella-, mantuvo una discusión. Él la atacó con un arma blanca y la dejó gravemente herida, aunque aún con fuerzas para llamar al 112. Pero los sanitarios no pudieron hacer nada por salvar su vida. La mujer murió sobre las 2,00 horas, tras ser intervenida en el Hospital General de Ciudad Real.
El marido fue detenido y permanece arrestado a la espera de pasar a disposición judicial.
La víctima continuaba viviendo con su presunto agresor pese a que estaba tramitando desde hace algunas semanas una demanda de separación, según confirmó la alcaldesa de Porzuna, María Ángeles Rojas, que condenó el crimen y recordó que la víctima había solicitado la atención de los Servicios Sociales del Ayuntamiento y del Centro de la Mujer de la comarca Montes Norte por sufrir malos tratos.
La muerte de la joven, que estaba incapacitada para trabajar pero participaba activamente en la Asociación de Minusválidos de Porzuna, confirma la macabra tendencia de un mes negro de la violencia de género. En diciembre, cada tres días ha muerto una mujer a manos de su pareja; 2010 suma ya 71 víctimas mortales, 15 más que el año anterior.
La ministra de Sanidad, Igualdad y Asuntos Sociales, Leire Pajín, anunció ayer que esta próxima semana se reunirá con su equipo para analizar esta situación. Este nuevo caso, afirmó, obliga a "tomar nuevas medidas".
Datos personales
Nadie duda de que la ley integral española, que ahora cumple seis años, ha servido para salvar vidas. Pero las cifras de mujeres asesinadas constatan que la norma no es suficiente. El triste repunte de víctimas (han muerto 71 mujeres en el 2010, más que en el 2009) demuestra la dificultad de acabar con la principal causa de muerte de mujeres de 15 a 44 años en España. El 75% de las fallecidas no habían pedido ayuda.
Para erradicar los ataques y que las mujeres que no se atreven a denunciar empiecen a confiar en la justicia, los especialistas reclaman más acciones de educación y de concienciación, así como de formación de todos los actores que pueden ayudar a las víctimas a escapar del círculo de la violencia.
En cinco años, han sido condenados 145.000 maltratadores y han fallecido 47 de las 140.000 mujeres que contaban con órdenes de protección.
Un 12% de las mujeres que pidieron ayuda rehusaron continuar con la acusación porque tenían miedo y se acogieron al derecho a no declarar contra sus parejas.
El problema es que las víctimas de maltrato, a diferencia de los afectados por otros delitos, no siempre desean que el agresor acabe entre rejas. Quieren que la violencia cese, pero muchas de ellas perdonan una y otra vez a sus verdugos, lo que en ocasiones lleva a un fatal desenlace.
Los fallecimientos se han reducido solamente un 8, 3 % desde el 2004.
En Catalunya se celebran actos para celebrar el Dia Internacional de la Violencia contra las Mujeres ( 25 de Novienbre) , instauradas por la ONU en 1999.
Para erradicar los ataques y que las mujeres que no se atreven a denunciar empiecen a confiar en la justicia, los especialistas reclaman más acciones de educación y de concienciación, así como de formación de todos los actores que pueden ayudar a las víctimas a escapar del círculo de la violencia.
En cinco años, han sido condenados 145.000 maltratadores y han fallecido 47 de las 140.000 mujeres que contaban con órdenes de protección.
Un 12% de las mujeres que pidieron ayuda rehusaron continuar con la acusación porque tenían miedo y se acogieron al derecho a no declarar contra sus parejas.
El problema es que las víctimas de maltrato, a diferencia de los afectados por otros delitos, no siempre desean que el agresor acabe entre rejas. Quieren que la violencia cese, pero muchas de ellas perdonan una y otra vez a sus verdugos, lo que en ocasiones lleva a un fatal desenlace.
Los fallecimientos se han reducido solamente un 8, 3 % desde el 2004.
En Catalunya se celebran actos para celebrar el Dia Internacional de la Violencia contra las Mujeres ( 25 de Novienbre) , instauradas por la ONU en 1999.
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¡Qué impotencia el saber que una mujer se siente amenazada y no puede casi hacer nada! Ojalá acabemos con esta lacra. Gracias por tu blog.
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